·         Birdman y Boyhood, empatadas en los pronósticos para mejor película


Ni los Grammy, ni MTV Musica Awards, ni los Emmy. La ceremonia de premios mundial por excelencia es la entrega de los Premios Oscar. Por lo menos eso indica el número de espectadores en todo el mundo. Solo en EE.UU., la gala de 2014 fue seguida por 43 millones de espectadores y su presentadora, Ellen DeGeneres, batió el récord de tuit más retuiteado con su selfie de estrellas. La alfombra roja ya luce frente al Dolby Theatre de Los Ángeles para la edición número 87 que comienza la madrugada del domingo 22 al lunes 23 (síguelo en vivo en RTVE.es).
Neil Patrick Harris se estrena como anfitrión en un año de resultado incierto. Birdman Boyhood se disputan la gloria colocadas en todas las apuestas por encima de las otras seis candidatas a mejor película. No será la única gran incógnita de la gala, que antes tendrá el lujoso paseo de alfombra roja, (en directo, a partir de las 22.30 h. en el Canal 24 h y RTVE.es) y su cuota polémica en las anunciadas protestas de algunos grupos de derechos civiles por la ausencia de actores afroamericanos nominados. ¿Quién dijo que las pancartas solo lucían en los Goya?
¿Qué película de 'pequeño presupuesto' asaltará la Academia?
Birdman (9 nominaciones Boyhood (6) dos películas de presupuesto pequeño para la media de EE.UU.y que comparten un cierto riesgo formal parten como favoritas para llevarse el Oscar a mejor película. Birdma, la reinviención del mexicano Alejandro González Iñárritu, con la que puede suceder a su compatriota y amigo Alfonso Cuarón (Oscar a mejor dirección en 2014 por Gravity),  está rodada en un único falso plano secuencia; y Boyhood, la suave pero profunda crónica del adiós a la infancia de Richard Linklater alargó su rodaje durante 12 años. Las dos se miran en el espejo de The Artist como precedente de película pequeña con un toque experimental que ganó en Oscar a Mejor Película (2012).
El gran Hotel Budapest (9 nominaciones), es (al fin) el reconocimiento de la Academia a Wes Anderson. Película estéticamente primorosa, promete arrasar en las categorías técnicas y puede ser coronada con el premio al Mejor guion original. Aunque no es favorita en los galardones más importantes, podría ser la ganadora numérica a la hora de sumar estatuillas.
Whiplash, de Damien Chazelle, es la cuota independiente bendecida por el Festival de Sundance que no puede faltar entre las candidatas. La cinta que convierte el aprendizaje de un batería en un adiestramiento castrense tiene sus mejores bazas en J.K. Simmons, favorito a Mejor actor secundario y en Mejor guión adaptado.
¿Qué biopic será el gran perdedor?
Auténtica epidemia de los últimos años, las películas biográficas o basadas en hechos reales suelen arrasar en las nominaciones y 2015 no es una excepción. The Imitation Game (Descifrando Enigma), sobre el matemático Alan Turing; La teoría del todo, sobre el físico Stephen Hawkins; Selma, sobre Martin Luther King; y El francotirador, sobre el marine Chris Kyle, optan también al Oscar a Mejor Película.
Pero como no parten como favoritos, tendrán que pelearse para rascar algún galardón y evitar el sambenito mediático de ‘gran perdedora’. El francotirador, del veterano Clint Eastwood, y The imitation Game (Descifrando Enigma), con 6 y 8 nominaciones con muy pocas posibilidades, son las grandes aspirantes.
¿Qué actor hará el discurso más emotivo?
Entre los que deben tener ya preparados la ristra de agradecimientos están Eddie Redmayne, por poseer a Stpehen Hawkins en La teoría del todo y Michael Keaton por su papel de estrella venida a menos en Birdman. Redmayne parte con ligera ventaja, pero es la única categoría de interpretación disputada.
Porque Julianne Moore, en su quinta nominación, es favorita absoluta para el Oscar a Mejor actriz por interpretar a una enferma de alzheimer en Siempre Alice. Y lo mismo ocurre con Patricia Arquette, la madre de Boyhood, y el citado J. K. Simmons (Whipalsh). Los demás, aplaudir y sonreír con elegancia como la maestra Meryl Streep, nominada por decimonovena vez.


¿Ganarán los hermanos Almodóvar un Oscar como productores?
Relatos Salvajes, de Damian Szifrón, coproducción entre Argentina y España que cuenta con la participación de TVE, aspira a repetir el campanazo (o 'Campanelazo') de El secreto de sus ojos, que en 2010 obtuvo el Oscar a Mejor película de habla no inglesa imponiéndose a la gran favorita, La cinta blanca de Michael Haneke.
La polaca Ida y la rusa Leviatán parecen mejor situadas, pero se trata de una categoría de resultado incierto y el equipo de Relatos Salvajes espera que el peso de Pedro Almodóvar, coproductor de la cinta a través de su productora El Deseo, incline la balanza.
Sería el tercer Oscar para Argentina (La historia oficial El secreto de sus ojos), y también el tercero para Almodóvar tras el de Todo sobre mi madre (Mejor película de habla no inglesa en 1999) y Hable con ella (Mejor guión en 2002).
¿Superara Neil Patrick Harris el test?
No hay nada en contra para un tipo que tiene chispa, canta, baila y cae en gracia. Neil Patrick Harris, 41 años, ya ha presentado dos veces los Emmy y cuatro los Tony. A priori, su tono se sitúa a mitad de camino del cáustico Seth MacFarlane (presentador en 2013) y la tierna Ellen DeGeneres
La mala noticia es que DeGeneres batió récord de audiencia. La buena es que, para arrastrar audiencia joven, la gala incluye actuaciones de Lady Gaga, Maroon 5, Rita Ora, John Legend, Common, Jennifer Hudson, Tim McGraw, Tegan and Sara junto con The Lonely Island, Jack Black y Anna Kendrick.
En todo caso, su propio listón parece inalcanzable. ¿Podrá igualar la fastuosa presentación de los Tony en 2013?



¿Triunfará «Birdman»? ¿Se llevará el gato al agua «Boyhood»? ¿O será una tapada, «El gran hotel Budapest», tal vez, o «El francotirador», quizás, la que goce del favor de los académicos? Incógnitas que se resolverán este domingo, en la noche por antonomasia del cine, la edición número 87 de los Oscar. Una gala que te contaremos en directo en ABC desde la medianoche, para que no te pierdas nada.
Comenzaremos el despliegue con la tradicional alfombra roja por la que desfilarán los protagonistas. Las mejor vestidas, las menos afortunadas en la elección de su modelo, los más atrevidos (inolvidables los pantalones cortos del cantante Pharrell Williams hace un año), los nervios a flor de piel antes de que arranque la entrega de premios...
Desde las 2.30 de la madrugada, hora española, la ceremonia conducida por el cómico Neil Patrick Harris, que recoge el testigo de Ellen DeGeneres (cuyo famoso selfie dejó el listón muy alto), desde el Dolby Theater de Hollywood (Los Ángeles), donde se entregarán las dos docenas de galardones con las que la Academia estadounidense distingue lo más sobresaliente de la cosecha cinematográfica del último año. En este caso, sin representación española.
Para seguirlo por televisión, la única cadena que ofrece los Oscar en España es Canal+, que comenzará su especial a las 00.00 horas y conectará con la alfombra roja media hora después.
Los favoritos
Los Oscar 2015 se presentan como uno de los más abiertos de los últimos años, en la línea de la edición del año anterior, en la que «12 años de esclavitud» y «Gravity» llegaron con las espadas en todo lo alto y se repartieron los premios más jugosos: mejor película para la cinta de Steve McQueen, quien vio cómo Alfonso Cuarón era reconocido como el mejor realizador.
Un patrón que puede repetirse con «Birdman» y «Boyhood», a priori las cintas favoritas, con permiso de «El gran hotel Budapest», «El francotirador» y «La teoría del todo», si atendemos al número de nominaciones. Dos ejemplos de cine arriesgado e independiente que han hecho méritos suficientes para saborear el éxito y se han repartido trofeos en la temporada de premios.
Entre las certezas, el premio a mejor actriz para Julianne Moore, al mejoractor secundario para J.K. Simmons por su brillante papel en Whiplash, y el más que probable, en la misma categoría, para Patricia Arquette por Boyhood. Eddie Redmayne acaricia la estatuilla a mejor actor... pero Michael Keaton no se lo pondrá fácil. La polaca Ida es la más fuerte en la categoría de mejor filme extranjero y Citizenfour apunta a mejor documental.
A partir de ahí, un amplísimo abanico de posibilidades. Todo es posible. Los Oscar se presentan más emocionantes que nunca.



La mejor película del año es -todavía- un misterio, pero está entre esas ocho cintas que han llegado al olimpo de Hollywood en la 87º edición de los Oscar. Los alrededor de 6.000 miembros de la Academia ya han elegido pero, mientras, las casas de apuestas echan humo porque a estas alturas nadie, ni "antesalas" ni sindicatos del cine, garantiza que su favorita alcance la gloria.
El viaje vital durante doce años de Boyhood (Richard Linklater) y el recorrido por los sinuosos pasillos de un teatro de Broadway en Birdman (Alejandro González Iñárritu) encierran en ambos casos frustraciones, miedos y sueños, aunque no podrían ser más distintas. Los dos largometrajesparten como favoritos para llevarse las ansiadas estatuillas doradas o, al menos, para repartírselos en las categorías grandes de la noche. Con seis nominaciones, Boyhood (Momentos de una vida) es un arriesgado experimento que arrancó hace doce años cuando el director Richard Linklater reunió a su equipo para proponerle rodar una película sobre la vida desde los ojos de un niño en periodos de una semana durante más de una década. Sin un presupuesto extenso, el equipo de Boyhood se lanzó a ciegas a un proyecto faraónico cuyo compromiso se ha visto recompensado con nominaciones en las categorías más importantes -entre ellas, mejor película, director, actor y actriz de reparto- y todas las predicciones a su favor.



Nadie tenía demasiadas dudas hasta hace apenas dos semanas de que Boyhood tenía todas las bazas para llevarse el "premio gordo". Y, de pronto y casi por sorpresa después de una carrera intachable, su principal competidora, Birdman, le ha arrebatado casi por sorpresa el liderazgo en la carrera de los Oscar. Dirigida por el argentino Alejandro González Iñárritu, Birdman es una comedia retorcida sobre el significado del arte y su comercialización, las carreras venidas a menos, el ego y las frustraciones que ha entusiasmado en los últimos días a los sindicatos de productores y directores y ha dado así la vuelta a las apuestas. De esta forma, la cinta se presenta como firme competidora en nueve categorías, incluidas mejor película, mejor director, mejor actor -Michael Keaton que, como su personaje en Birdman, renace del olvido-, actor de reparto -Edward Norton- y actriz -Emma Stone-.


Las acompañan en la categoría de mejor película la interesante El Gran Hotel Budapest (Wes Anderson), que arrebató el Globo de Oro a Birdman y que podría tener garantizado, al menos, el Oscar al mejor guión original; El Francotirador (Clint Eastwood), recién estrenada en España y cuya nominación le aterrizó casi por sorpresa; Descifrando Enigma (Morten Tydlum), un relato sobre la vida y trabajo del matemático inglés Alan Turing; La Teoría del Todo (John Marsh), melodrama sobre el matrimonio entre el astrofísico Stephen Hawking y su primera mujer; Selma (Ava DuVernay), que recuerda la lucha por el derecho a voto de los afroamericanos liderados por Martin Luther King Jr.; y la frenética Whiplash (Damien Chazelle), que añade el granito de arena más indie a una categoría de lo más variopinta.

Dura pugna en las categorías interpretativas

Al margen de la previsible lucha por el Oscar a la mejor dirección entre Linklater e Iñárritu, el abanico de posibilidades se abre al llegar a las categorías interpretativas, que usualmente tienen especial consideración a las actuaciones con transformación física. De esta forma, suena con fuerza el nombre de Eddie Redmayne para llevarse a casa la estatuilla por su brillante papel como Stephen Hawking en La Teoría del Todo, aunque existen importantes posibilidades de que Michael Keaton se alce como mejor actor del año por su papel en Birdman. En las casas de apuestas, la pugna no tiene claro ganador.
Dio en esta categoría la sorpresa Bradley Cooper por su magnífica interpretación en El Francotirador, para la que tuvo que engordar ocho kilos, y completan la lista el cómico Steve Carell, recompensado por su trabajo también como actor de drama en Foxcatcher, y Benedict Cumberbatch como el matemático Alan Turing y su contribución a la victoria de los Aliados en la Segunda Guerra Mundial.


Por el contrario, apenas existen dudas de que Julianne Moore se alzará con el galardón de mejor actriz principal por su retrato del alzheimer en Siempre Alice. La actriz, nominada en cinco ocasiones a los Oscar, podría alcanzar finalmente su estatuilla en la madrugada del lunes por un papel que ha sido aclamado de forma unánime por la crítica y que ha ganado todos los premios a los que ha optado. Sus competidoras, Marion Cotillard por Dos Días, Una Noche, Felicity Jones en La Teoría del Todo, Reese Witherspoon en Alma Salvaje y Rosamund Pike en Perdida culminan la carrera a los Oscar con clara desventaja aunque, como siempre, nadie canta victoria hasta escuchar su nombre en el Teatro Dolby de Los Ángeles.
Para así igual de cerrada la elección de Patricia Arquette (Boyhood) como mejor actriz de reparto frente a Emma Stone, también entre las favoritas para lograr el Oscar por Birdman, y la eterna nominada Meryl Streep por Into The Woods. Una situación parecida se produce en la misma categoría masculina, donde J.K. Simmons se perfila como ganador por su interpretación del maniático profesor de música de Whiplash seguido por Edward Norton, que brilla en un papel secundario aunque fundamental en el rompecabezas de Birdman.


Como es costumbre, la 87º edición de los Oscar no ha estado exenta de polémica al haber dejado de lado grandes nombres que sonaban fuerte en las apuestas y que acabaron desinflándose, como fue el caso de Perdida (David Fincher), Interstellar (Christopher Nolan),Nightcrawler (Dan Gilroy) o The Lego Movie, o al haber tomado decisiones difíciles de comprender como la nominación de Selma a la categoría de mejor película sin estar presente en el resto de categorías de peso. De cualquier forma, aunque existan desencuentros o categorías con ganadores claros, esta nueva ceremonia de los Oscar promete sorpresas, como cada año, para los amantes del cine.